En sus primeros meses de vida, el equipo utilizó el campo de Las Eras de Cristo; situado en el emplazamiento que, a día de hoy, ocupa un parque municipal del mismo nombre, en la Avenida de Madrid. Posteriormente, y gracias a que Matías Fernández –presidente del club en aquel momento– regentaba una carpintería, los rojiblancos se trasladaron al campo de Las Tablas, inaugurado el 20 de diciembre de 1931. La superficie de la instalación, vallada en la totalidad de su perímetro con maderas, era de tierra. Pero esto iba a cambiar muy pronto. El 23 de diciembre de 1934 el Granada inauguró el Estadio de Los Cármenes.
El club jugó allí hasta 1995, cuando una nueva instalación, llamada Estadio Nuevo los Cármenes, tomó su lugar. Fue inaugurado el 16 de mayo de 1995, con una capacidad de 16.212 asientos, pero se amplió a 22.524 después del último ascenso a Primera División en el verano de 2011 gracias a la instalación de las esquinas supletorias.
El ex-alcalde de Granada José Torres Hurtado prometió la construcción de un nuevo estadio para 40.000 espectadores si el equipo se consolidaba en Primera División. La crisis económica que padeció todo el país hizo imposible dicha construcción, además del descenso del Granada a Segunda División en 2017. Posteriormente el estadio contó con 22.094 asientos, ya que la parte baja de todas las gradas supletorias fueron desinstaladas por motivos de seguridad y evacuación del estadio.
Actualmente, con el descenso a Segunda División de España, las esquinas que se instalaron en 2011 con el ascenso, han sido retiradas reduciendo la capacidad a 19.336 espectadores/as. La cesión y explotación del estadio ha sido ampliada por un año con el Ayuntamiento de Granada. Esta cesión ha sido ampliada tan solo un año a expensas de un posible ascenso del equipo de nuevo a Primera División, donde el marco del convenció cambiaría para una mayor explotación por parte del club, debido a las intenciones de invertir en la adecuación del estadio por parte del máximo accionista y presidente, Jiang Lizhang.
